DeporteJuly 9, 2026

Silverstone deja a la F1 ante un dilema reglamentario

Silverstone reabre el debate sobre los finales con coche de seguridad

Fot. Lukas Raich, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

C1

El final del Gran Premio de Gran Bretaña dejó dudas sobre cómo debe terminar una carrera de Fórmula 1.

El Gran Premio de Gran Bretaña terminó con una paradoja incómoda para la Fórmula 1: el resultado fue sólido desde el punto de vista reglamentario, pero deportivamente anticlimático. Charles Leclerc ganó en Silverstone tras un accidente tardío de Max Verstappen que obligó a desplegar el coche de seguridad. Las cuatro últimas vueltas se completaron sin competición efectiva, con el pelotón ordenado hasta la meta.

La irritación del público aumentó porque un problema de software anunció que el coche de seguridad iba a retirarse. Durante unos instantes pareció abrirse una última vuelta de máxima tensión: George Russell defendiendo el segundo puesto y Lewis Hamilton atacando con neumáticos más frescos. La neutralización, sin embargo, siguió vigente. La multitud reunida en Silverstone recibió así un cierre deslucido.

El precedente de Abu Dabi 2021 pesa sobre cualquier decisión de este tipo. Entonces, una gestión incorrecta de las normas alteró el final del campeonato y la FIA acabó señalando un error humano. Desde aquel episodio, la prioridad ha sido aplicar el reglamento con literalidad. En Silverstone eso significó respetar el procedimiento para que los coches doblados recuperasen la vuelta y completar después una vuelta adicional antes de reanudar la lucha.

La cuestión es si la norma actual sirve para todas las circunstancias. Permitir que los doblados se desdoblen ordena la pista, pero consume demasiado tiempo en finales ajustados. Sustituirlo por un reordenamiento rápido o usar la bandera roja podría mejorar el espectáculo, aunque también sonaría artificial. La F1 necesita una respuesta que no sacrifique la equidad por la emoción.

Basado en: Giles Richards, The Guardian