PolíticaJune 11, 2026

El Mundial pone a prueba la relación entre fútbol y política en Estados Unidos

FIFA e Infantino afrontan críticas políticas antes del Mundial

Fot. The White House, Wikimedia Commons, Public domain

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El Mundial llega a Estados Unidos entre entusiasmo, dudas por los precios y tensiones migratorias.

El Mundial de 2026, que Estados Unidos coorganiza con México y Canadá del 11 de junio al 19 de julio, llega envuelto en entusiasmo deportivo y vigilancia política. La FIFA y Gianni Infantino despiertan recelos que cruzan las líneas partidistas.

Infantino ha estrechado de forma deliberada su relación con Donald Trump. Sus visitas a la Casa Blanca y la creación de un premio de paz concedido a Trump han hecho muy visible ese vínculo. Para algunos dirigentes, esa proximidad sitúa a la FIFA demasiado cerca del poder y demasiado lejos de las preocupaciones de los aficionados.

El precio de las entradas concentra buena parte del malestar. Autoridades han cuestionado el coste de asistir a los partidos; Nueva York y Nueva Jersey abrieron una investigación, y un alcalde aseguró mil localidades a 50 dólares. La crítica no procede solo de demócratas: Trump también rechazó pagar 1.000 dólares por ver a Estados Unidos.

El torneo se cruza, además, con la política migratoria del Gobierno. La Administración intenta presentarse como anfitriona abierta y suspendió una fianza de hasta 15.000 dólares para ciertos visitantes con entradas. Al mismo tiempo, mantiene una línea dura ante ciudades que no colaboran.

Las encuestas sugieren que el interés por el Mundial también se interpreta en clave política. Demócratas e independientes prevén seguir más partidos, mientras los republicanos expresan más orgullo por la selección. Algunos dirigentes esperan que el fútbol abra una pausa en la confrontación.

Basado en: Steven Sloan and Seung Min Kim, AP News