ViajesOctober 5, 2026

El valor turístico de los territorios menos poblados

Estrellas y fauna en la España vacía

Fot. 80kmh, Wikimedia Commons, CC BY 4.0

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Extremadura y Castilla y León ofrecen cielos limpios, naturaleza salvaje y una forma tranquila de viajar.

Mientras las costas españolas y Madrid brillan de noche, amplias zonas de Extremadura y Castilla y León permanecen casi a oscuras. Ambas regiones forman parte de la España vacía: un territorio extenso, poco poblado y alejado de los grandes circuitos turísticos. Esa realidad, pese a sus dificultades, ofrece al viajero tranquilidad, precios moderados y cielos con muy poca contaminación lumínica.

El programa de astroturismo de Extremadura enlaza puntos de observación remotos, entre ellos La Siberia y el Corral de los Lobos. Si las nubes lo permiten, desde allí se distinguen Júpiter, la Vía Láctea y el paso de la Estación Espacial Internacional. De este modo, la oscuridad se convierte en un atractivo capaz de llevar visitantes al interior peninsular.

La recuperación de varias especies refuerza el interés natural de la zona. El lince ibérico aumenta en el parque nacional de Monfragüe, mientras el águila imperial española presenta cifras más saludables. El lobo ibérico, por su parte, vuelve a ocupar las montañas de Gredos. En la Garganta de los Infiernos, el río Jerte ha modelado grandes cavidades en el granito y los líquenes verdes señalan la buena calidad del aire.

El paisaje, sin embargo, no está libre de amenazas. Los incendios de 2025 quemaron casi 20.000 hectáreas en el valle del Jerte y dañaron sus conocidos cerezos. Al mismo tiempo, numerosos pueblos siguen perdiendo habitantes y clientes. Un turismo respetuoso puede sostener comercios y alojamientos, además de acercar al viajero a ciudades históricas y a productos como el jamón ibérico, las setas, las castañas, los quesos y los vinos locales.

Basado en: Stephen Phelan, The Guardian