Un estudiante herido en Nashville acusa a una empresa de vender una seguridad que no funcionó como prometía.
Antonyous Henin era alumno de Antioch High School, en Nashville, Estados Unidos. En enero de 2025 hubo un tiroteo en la cafetería del centro. Una alumna de 16 años, Josselin Corea Escalante, murió. El atacante, Solomon Henderson, de 17 años, también murió después. Henin recibió una herida leve en el brazo, pero el miedo fue muy grande.
La escuela tenía un sistema de Omnilert. Este sistema usaba cámaras e inteligencia artificial para buscar armas. Según la demanda, el sistema estaba encendido, pero no vio la pistola antes de los disparos. Más tarde, sí detectó armas cuando entró la policía.
Henin ha demandado a Omnilert y a System Integrations, la empresa que instaló y mantuvo el sistema. Su abogado dice que las empresas prometieron una protección muy alta. También dice que no explicaron bien sus límites: la posición de las cámaras, la distancia, la luz, los ángulos y si el arma se ve o no.
La demanda pide dinero por daños y otros gastos. También dice que Omnilert cambió algunas frases de su web después del tiroteo. El caso abre una pregunta importante: cuando una escuela compra IA para estar más segura, las familias necesitan saber qué puede hacer esa tecnología y qué no puede hacer.
Basado en: Cyrus Farivar, Ars Technica
