El país prepara una gran inversión para reforzar la memoria usada en inteligencia artificial y apoyar la robótica.
Corea del Sur ha elevado su apuesta por los semiconductores y la inteligencia artificial con un plan que moviliza inversión pública y privada a una escala excepcional. La estrategia busca reforzar la producción de memoria, un sector en el que Samsung Electronics y SK Hynix ya tienen una posición dominante.
El núcleo del anuncio es un proyecto de unos 800 billones de wones, cerca de 518.000 millones de dólares, para levantar un nuevo complejo de fabricación de chips en el suroeste del país. Samsung y SK Hynix prevén construir cuatro plantas, dos cada una, junto con capacidades adicionales vinculadas a la memoria de gran ancho de banda.
Esa memoria es especialmente valiosa porque alimenta muchos sistemas actuales de inteligencia artificial. No se trata solo de almacenar información, sino de moverla con la velocidad que exigen los aceleradores y los centros de datos. En una industria tan técnica, esa diferencia puede decidir qué empresas crecen más rápido.
La lógica económica es directa: la IA necesita más servidores, más capacidad de cálculo y más memoria especializada. Si la oferta no aumenta al ritmo de la demanda, los costes suben y la expansión de los centros de datos se complica. Por eso Estados Unidos, China, Japón, la Unión Europea y Corea del Sur tratan de asegurar producción propia o cercana.
La estrategia surcoreana no se limita a fabricar más componentes. También pretende crear un ecosistema para robots humanoides y otras máquinas inteligentes, que dependen de chips, sensores, software y energía suficiente. Aunque esos robots todavía afrontan límites técnicos y de seguridad, el país quiere situarse pronto en esa cadena de valor.
Basado en: Ars Technica
