El país prepara una gran inversión para reforzar la memoria usada en inteligencia artificial y apoyar la robótica.
Corea del Sur ha puesto en marcha una estrategia industrial para ampliar su liderazgo en semiconductores y preparar nuevas aplicaciones de inteligencia artificial. Entre esas aplicaciones están los robots humanoides, un campo que une hardware, software y grandes cantidades de datos.
El plan combina inversión pública y privada, y coloca a Samsung Electronics y SK Hynix en el centro de la expansión. El proyecto incluye unos 800 billones de wones, equivalentes a unos 518.000 millones de dólares, para crear un gran polo de fabricación de chips en el suroeste del país.
Cada una de las dos compañías construirá dos plantas nuevas. También se prevén instalaciones relacionadas con el empaquetado de memoria de gran ancho de banda, una tecnología clave para muchos aceleradores de IA. En este sector, producir el chip no es el único paso importante: también cuenta cómo se integra para que trabaje con rapidez.
La decisión llega en un momento de fuerte demanda mundial. Los sistemas de IA generativa, los centros de datos, los vehículos autónomos y los robots necesitan enormes cantidades de memoria rápida. Corea del Sur ya fabrica una parte muy relevante de esos chips, pero quiere aumentar su capacidad y repartir mejor la actividad industrial fuera del área económica de Seúl.
La apuesta también mira a la robótica. Los robots humanoides siguen siendo difíciles de fabricar y de usar de forma segura, pero el Gobierno ve una oportunidad si une chips, sensores, software e inteligencia artificial. En la práctica, el país intenta proteger una ventaja que ya tiene en memoria y convertirla en base para nuevas industrias.
Basado en: Ars Technica
