TecnologíaMay 21, 2026

La apuesta arriesgada de Cerebras por un chip de IA gigante

Cerebras y el riesgo de crear un chip gigante para la IA

Fot. U.S. Department of Energy, Flickr, United States government work

B2

La empresa Cerebras estuvo cerca de fracasar antes de convertirse en una firma valorada en miles de millones.

Cerebras Systems aparece hoy como una de las compañías más llamativas del mercado de chips para inteligencia artificial. TechCrunch cuenta que, tras su salida a bolsa en mayo de 2026, terminó la semana valorada en unos 60.000 millones de dólares. Sus clientes incluyen OpenAI y AWS.

Ese éxito contrasta con la situación de 2019. Entonces Cerebras tenía tres años y quemaba unos 8 millones de dólares al mes. Su fundador y director ejecutivo, Andrew Feldman, explicó que la compañía había gastado casi 200 millones en un único obstáculo técnico.

La apuesta consistía en usar una oblea completa de silicio como un solo chip, en lugar de dividirla en piezas pequeñas, como hace la industria desde hace décadas. La empresa creía que esta arquitectura podía acelerar la IA porque reduciría la necesidad de coordinar chips separados.

El diseño y la fabricación inicial con TSMC no fueron el final del reto. Lo más difícil fue el llamado empaquetado: fijar el chip a una placa, llevarle energía, controlar el calor y organizar los datos. Los componentes existentes no servían para un chip 58 veces mayor que otros y con un consumo muy superior.

El equipo destruyó numerosos chips durante el proceso, pero acabó desarrollando soluciones propias, incluida una máquina capaz de apretar 40 tornillos a la vez para no partir la oblea. En julio de 2019 el ordenador funcionó. Más tarde, OpenAI pasó de estudiar una compra fallida a convertirse en cliente y socio mediante un préstamo de 1.000 millones de dólares.

Basado en: Julie Bort, TechCrunch