El hallazgo en Casas del Turuñuelo muestra contactos antiguos entre la península ibérica y el Mediterráneo.
Un grupo de arqueólogos ha encontrado en España una parte de un carro de bronce de unos 2.400 años. El objeto apareció en Casas del Turuñuelo, un yacimiento de la provincia de Badajoz, cerca de Portugal.
No era un carro grande para viajar. Medía unos 60 centímetros y tenía una zona plana, como una mesa pequeña. Probablemente servía para quemar incienso y hacer ofrendas a los dioses. Así, el objeto ayuda a imaginar una ceremonia antigua.
El carro tiene ruedas, patas y varias figuras. En un lado se ve una cara con la lengua fuera. Los expertos creen que une dos imágenes antiguas: una gorgona, relacionada con Medusa, y Aqueloo, un dios río de la mitología griega. También aparecen grifos, animales imaginarios con partes de león y de águila. Estas figuras solían tener una idea de protección.
Los investigadores piensan que el carro pudo ser fabricado por los etruscos, un pueblo antiguo de la zona de Italia. Después habría llegado a la península ibérica por rutas de comercio. Este detalle muestra que las personas importantes de la zona tenían contacto con otros pueblos del Mediterráneo y podían conseguir objetos caros.
Casas del Turuñuelo está en el valle medio del Guadiana. Allí hay varios lugares con edificios quemados y, después, cubiertos con tierra y objetos rotos. El carro también estaba partido en dos de forma intencionada. La explicación más aceptada no habla de un ataque, sino de un posible ritual de cierre. Después, aquel grupo desapareció de los restos arqueológicos hacia el año 400 a. C.
Basado en: Margherita Bassi, Live Science
