La estrella de Indiana Fever brilló en Chicago tras conocer a Barack Obama y participar en varios actos con aficionados.
Caitlin Clark pasó un fin de semana All-Star lleno de actividad en Chicago. Todo empezó el viernes, cuando conoció al expresidente Barack Obama durante un entrenamiento en el Obama Presidential Center. La jugadora de Indiana Fever reconoció después que estaba nerviosa y que le sudaban las manos. Esta vez fue ella quien pidió una foto, algo que sus seguidores le piden a menudo.
El partido del sábado era especial porque fue su primer All-Star Game tradicional de la WNBA. El año anterior se perdió el encuentro de Indianápolis por una lesión. Además, su temporada de novata en 2024 tuvo mucha atención. Parte del público pensaba que Clark debía haber ido a los Juegos Olímpicos de París con Estados Unidos. Todo ese contexto hacía que la cita de Chicago pesara más.
Entre el encuentro con Obama y el partido, Clark participó en actos de Nike, State Farm y Wilson. Cientos de aficionados hicieron cola para verla de cerca, conseguir un autógrafo o recibir un saludo. Muchos llevaban su camiseta número 22. También presentó una nueva línea de balones y pasó por un torneo de baloncesto femenino de Nike relacionado con su antiguo equipo juvenil.
En la pista respondió desde el primer minuto. Ante 19.783 espectadores en el United Center, una cifra récord para este evento, anotó los ocho primeros puntos de Team Spoon. Robó un balón, terminó una entrada y metió dos triples muy lejanos. Su equipo ganó 129-122 a Team Coop. Para Clark fueron unos días de disfrute antes de volver a la rutina con Indiana Fever, que juega en Seattle el martes.
Basado en: Doug Feinberg, AP News
