El torneo aumenta mucho el dinero para los jugadores, aunque la discusión sobre el reparto continúa.
Wimbledon ha elevado la bolsa de premios de 2026 hasta los 64,2 millones de libras, una cifra récord para el torneo. El aumento es del 20% respecto al año anterior y añade 10,7 millones al reparto. La subida no se concentrará en una sola parte del cuadro, sino que alcanzará a todas las rondas.
Los campeones masculino y femenino cobrarán 3,6 millones de libras cada uno. Quienes caigan en primera ronda recibirán 80.000. Con esa distribución, el incremento llega tanto a las figuras que pelean por el título como a jugadores con márgenes económicos más estrechos.
Pese al esfuerzo, la propuesta puede no bastar para cerrar el conflicto entre los principales tenistas y los Grand Slam. El grupo de jugadores había defendido que los premios equivalieran al 16% de los ingresos de Wimbledon este año. Según esa referencia, el reparto habría rondado los 71 millones de libras. Su objetivo futuro es llegar al 22%.
Debbie Jevans, presidenta del All England Club, rechazó que el porcentaje de ingresos sea el único criterio adecuado. Argumentó que Wimbledon opera sin ánimo de lucro y que una parte de sus recursos se reinvierte en instalaciones, tenis de base y competiciones sobre hierba. Desde esa posición, el torneo presenta el gasto total como parte central del debate.
La negociación llega marcada por el precedente de Roland Garros, donde el malestar por una subida menor llevó a muchos jugadores a limitar su relación con los medios. Sus representantes esperaban conocer la propuesta de Wimbledon antes de decidir el siguiente movimiento. Además del debate económico, el torneo estrenará revisión de vídeo en seis pistas principales.
Basado en: Tumaini Carayol, The Guardian
