San Antonio ganó con claridad a Oklahoma City y empató la final del Oeste de la NBA.
Los San Antonio Spurs reaccionaron en el cuarto partido de la final de la Conferencia Oeste y vencieron 103-82 a los Oklahoma City Thunder. La eliminatoria queda empatada 2-2, así que la serie vuelve a estar abierta. Después de perder el tercer partido, San Antonio necesitaba una respuesta clara delante de su público.
Victor Wembanyama lideró esa reacción desde el inicio. Terminó con 33 puntos, ocho rebotes, cinco asistencias, tres tapones y dos robos. En la primera posesión anotó un triple y, poco después, frenó un intento de mate de Chet Holmgren. Con esas dos acciones marcó el ritmo del encuentro.
Los Spurs también habían tenido una gran ventaja en el partido anterior, pero entonces la dejaron escapar. Esta vez controlaron mejor el momento difícil. Oklahoma City redujo la diferencia a cinco puntos antes del descanso, aunque Devin Vassell anotó cuatro puntos rápidos y Wembanyama cerró la primera parte con un lanzamiento muy lejano.
La defensa local fue decisiva. Los Thunder perdieron 20 balones, solo acertaron el 33% de sus tiros y firmaron una noche muy pobre desde el triple, con seis canastas en 33 intentos. Además, San Antonio sacó muchos puntos de esas pérdidas y lanzó más tiros libres.
Shai Gilgeous-Alexander fue el mejor de Oklahoma City con 19 puntos, pero descansó todo el último cuarto porque el marcador ya estaba muy complicado. Ningún compañero superó los 12 puntos. Las bajas de Jalen Williams y Ajay Mitchell afectaron al ataque y al banquillo visitante.
Basado en: Agencies, The Guardian
