Los dos planetas más brillantes ofrecen una conjunción fácil de observar tras la puesta de Sol.
El cielo de junio de 2026 ofrece una conjunción sencilla de observar. Venus y Júpiter, los dos planetas más brillantes, aparecen muy próximos al anochecer. La máxima aproximación visual se produce el martes 9 de junio, aunque entre el 8 y el 11 la escena apenas cambia. Para verla, basta mirar hacia el oeste después de la puesta de Sol.
La ventana más recomendable empieza unos 45 minutos después del ocaso y se prolonga hasta unas dos horas. A simple vista se distinguen sin dificultad, como dos puntos de luz intensos. Con unos prismáticos corrientes, además, se pueden encuadrar juntos. Conviene elegir un horizonte occidental libre de edificios, árboles o relieve.
La conjunción no significa que los planetas estén físicamente cerca. Es una alineación aparente desde nuestra perspectiva. El 9 de junio, Venus y Júpiter quedan separados por 1,6 grados, unas tres veces el diámetro de la Luna llena. En realidad, Venus se encuentra a unas 1,2 unidades astronómicas de la Tierra, mientras que Júpiter, mucho más lejano, ronda las seis unidades astronómicas.
Esa diferencia de distancia ayuda a explicar por qué Venus domina la escena. También refleja más luz solar gracias a su densa capa de nubes. Durante la conjunción alcanza una magnitud aproximada de -3,9, frente a -1,7 de Júpiter; en esta escala, los valores más bajos indican más brillo. Con un pequeño telescopio pueden aparecer las lunas galileanas de Júpiter como puntos de luz. Venus seguirá ganando altura vespertina durante el verano.
Basado en: Jamie Carter, Live Science
