Un itinerario de siete días recorre templos, ríos y montañas entre Vientián, Vang Vieng y Luang Prabang.
Laos está en el Sudeste Asiático. Es un país de ríos, montañas y ciudades tranquilas. En una semana se pueden conocer tres lugares importantes: Vientián, Vang Vieng y Luang Prabang. El viaje es más sencillo gracias al tren rápido, que une estas paradas. La mejor época suele ser de noviembre a febrero. Entonces hace menos calor y llueve poco.
Los dos primeros días son para Vientián, la capital. Allí está Pha That Luang, una gran estupa dorada y muy importante para Laos. También se pueden visitar templos como Wat Si Saket. Después, apetece caminar por calles con cafeterías sencillas o acercarse al río Mekong al final de la tarde.
En la segunda jornada, una ruta en tuk-tuk muestra otra parte de la ciudad. El viajero puede ver barrios menos turísticos, talleres locales y el centro COPE. Este centro ayuda a personas afectadas por explosivos antiguos. Es una visita seria, pero ayuda a entender mejor el país.
Después, el tren lleva a Vang Vieng. La localidad está junto al río Nam Song y tiene montañas de roca muy altas. Allí se puede bajar por el río en una cámara hinchable, remar en kayak, entrar en cuevas o probar una tirolina. Es un lugar para moverse, aunque también invita a sentarse y mirar el paisaje.
Los tres últimos días son para Luang Prabang, una ciudad Patrimonio Mundial de la UNESCO. Tiene muchos templos, un mercado nocturno y bonitas vistas del Mekong. Cerca está la cascada de Kuang Si, con piscinas naturales para bañarse. En la última mañana, algunas personas ven la procesión de monjes al amanecer. Conviene hacerlo con respeto y desde cierta distancia. Si queda tiempo, el monte Phu Si ofrece una buena despedida del viaje.
Basado en: Kylie McLaughlin, Lonely Planet
