Nuevas noticias científicas conectan el clima, la exploración espacial y varios descubrimientos sorprendentes.
La actualidad científica de la semana quedó atravesada por una señal climática de alcance global: el inicio oficial de El Niño. Este calentamiento periódico del Pacífico forma parte de una oscilación natural, pero el episodio actual apunta a una intensidad excepcional según numerosos modelos.
Sus efectos podrían alterar patrones de lluvia, agravar incendios y modificar cosechas en zonas vulnerables. La atención no se centra solo en el océano, sino en la cadena de cambios que puede activar en la atmósfera y en tierra firme.
La preocupación se extendió al Atlántico Norte, donde una anomalía fría al sur de Groenlandia sigue creciendo. Esa mancha podría indicar una pérdida de fuerza en corrientes oceánicas esenciales para redistribuir calor en el hemisferio norte. Aunque el sistema es complejo, vigilarlo resulta fundamental porque conecta océano, atmósfera y estabilidad regional.
Mientras tanto, la exploración lunar dio un paso técnico con la presentación de la tripulación de Artemis III. Randy Bresnik, Luca Parmitano, Andre Douglas y Frank Rubio participarán en una misión prevista para 2027, centrada en probar aterrizadores comerciales antes del regreso humano a la Luna programado para 2028. La ambición del plan convive con contratiempos recientes de contratistas privados.
Otros hallazgos ampliaron el panorama sin perder relación con grandes preguntas científicas. Un megayacimiento de ballenas de cinco millones de años en el océano Índico recuerda que los restos de grandes animales pueden transformar el fondo marino en hábitat para otras especies. En Escocia, una sepultura de hace unos dos mil años mostró prácticas funerarias complejas. Incluso unas notas olvidadas de Richard Feynman encontraron nueva lectura décadas después. La ciencia avanza midiendo riesgos presentes, preparando misiones futuras y reinterpretando rastros del pasado.
Basado en: Ben Turner, Live Science
