CienciaSeptember 21, 2026

Arqueología de un temor: impedir que los muertos regresen

Una tumba polaca revela el miedo a los muertos que regresan

Fot. Bin im Garten, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

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Una joven del siglo XVII fue enterrada con una hoz y un candado para impedir que saliera de su tumba.

El enterramiento de una joven del siglo XVII, descubierto en 2022 en Pień, Polonia, ofrece una prueba singular del miedo histórico a los muertos considerados peligrosos. La fallecida, apodada Zosia y de entre 17 y 19 años, tenía una hoz dispuesta sobre el cuello: el mango estaba hincado en el suelo y la hoja dentada quedaba suspendida sobre la garganta.

A esta medida se sumaba un candado triangular sujeto al dedo gordo del pie izquierdo. La anatomía conservada indica que el candado formó parte del entierro inicial, mientras que la tierra removida y la posición inusual de un brazo apuntan a una reapertura posterior, probablemente para instalar la hoz. Es el primer caso conocido en el que coinciden estos dos recursos, concebidos para impedir que un difunto se alzase y amenazara a los vivos.

Unas manchas verdosas en el cráneo podrían proceder de objetos de cobre introducidos en la boca o la nariz como precaución adicional. En el folclore polaco, este metal protegía frente a las strzygi, seres malignos asociados con los muertos. Por ello, el término «antivampírico» debe entenderse en su contexto: no presupone la imagen moderna del bebedor de sangre, sino una categoría más amplia de muerto malévolo.

Los isótopos de sus dientes sugieren que Zosia se crio cerca de Pień, aunque el ADN revela posibles raíces escandinavas en su linaje materno. Un gorro de seda con hilos de oro y plata respalda la hipótesis de que pertenecía a una élite. Estos datos debilitan la idea de que recibió ese trato por ser forastera o marginada. Al no haber lesiones ni patologías evidentes en el esqueleto, el motivo de aquel temor sigue siendo una incógnita.

Basado en: Maria Temming, Science News