El seleccionador inglés prepara al equipo para el calor y la presión del torneo.
Thomas Tuchel llega al Mundial de 2026 convencido de que Inglaterra puede presentar una candidatura sería al título. Su optimismo nace de la calidad que ha visto al preparar los entrenamientos y de la respuesta de los jugadores durante las conversaciones previas a la concentración.
El seleccionador interpreta esa reacción como una señal de unidad. Valora la actitud de los convocados y también la de quienes no entraron en la lista pero apoyaron al grupo. Para Tuchel, esa conexion interna puede ser clave para añadir una segunda estrella a la camiseta.
El equipo empieza su preparación en Florida con diez días de trabajo. Veintiún futbolistas de una convocatoria de 26 se reúnen en West Palm Beach, mientras otros llegarán más tarde. El viaje busca acelerar la adaptación al calor, a la humedad y al cambio horario.
El cuerpo técnico sabe que el clima puede condicionar el torneo. En Norteamérica se esperan jornadas muy calurosas y con humedad alta, y una posible eliminatoria en México anadiria el factor de la altura. Tuchel admite que no es una ventaja tras una temporada exigente, pero rechaza convertirlo en excusa.
La federación inglesa ha trabajado durante más de un año en ese escenario. En Barcelona se usaron cámaras de calor y tabletas biométricas para medir temperatura y recuperación. Con esos datos se diseñó el enfriamiento. Saka, Rice, Madueke y Eze descansarán tras la final de la Champions; Henderson podría perderse el amistoso ante Nueva Zelanda.
Basado en: Rob Dorsett, Sky Sports
