Estados Unidos busca aumentar la presión económica sobre Irán mientras la guerra y las negociaciones siguen bloqueadas.
Donald Trump quiere aumentar la presión económica sobre Irán. Su Gobierno cree que la guerra ha dañado mucho la economía iraní. También piensa que esa situación puede llevar a los dirigentes de Irán a aceptar un acuerdo.
Estados Unidos pide dos cosas principales. Quiere el final del programa nuclear iraní. También quiere que el estrecho de Ormuz vuelva a estar abierto para los barcos de petróleo y gas. Esa ruta es muy importante para muchos países.
Trump dice que Irán tiene grandes problemas de dinero. Además, afirma que Estados Unidos puede pedir compensaciones si Irán las pide en unas conversaciones de paz. Las negociaciones no avanzan de forma clara. Al mismo tiempo, algunas reservas de armas importantes de Estados Unidos han bajado.
Por eso, la Casa Blanca mira otra vez a las sanciones. Son una forma de castigo económico. No son bombas, pero pueden hacer más difícil vender petróleo, comprar productos o recibir dinero.
El estrecho de Ormuz también preocupa a los mercados. Antes de la guerra, por allí pasaba una parte grande del petróleo del mundo. Si hay menos barcos en esa zona, los precios pueden subir. Eso puede afectar al precio de la gasolina.
Irán dice en público que no tiene miedo. Un portavoz iraní criticó a Washington y dijo que Estados Unidos usa sanciones cuando no consigue acuerdos. Algunos expertos creen que las sanciones pueden dar fuerza a Estados Unidos, pero avisan de que necesitan tiempo. No son una solución rápida para terminar una guerra.
Basado en: Josh Boak and Fatima Hussein, AP News
