PolíticaJune 5, 2026

Washington busca contener el frente libanés

Trump frena una escalada entre Israel y Hezbollah en Líbano

Fot. United Nations Interim Force in Lebanon, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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Estados Unidos intenta evitar que la crisis en Líbano rompa las conversaciones con Irán.

Donald Trump intentó el 1 de junio frenar una escalada en Líbano que podía dañar la vía diplomática con Irán. Después de conversar con Benjamin Netanyahu, sostuvo que Israel no avanzaría hacia Beirut y que las fuerzas que iban a la capital debían volver. La intervención llegó cuando Israel preparaba ataques contra zonas vinculadas a Hezbollah.

Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, justificaban esa presión por supuestas violaciones del alto el fuego y por ataques contra ciudades israelíes. La milicia, apoyada por Irán, ha usado cohetes y drones contra el norte de Israel, mientras el ejército israelí opera en Líbano para degradar su capacidad. La frontera es un foco peligroso de la crisis regional.

El margen de Washington se estrechó cuando Teherán vinculó la continuidad de sus conversaciones con Estados Unidos al fin de los ataques en Líbano. Para Irán, una tregua con Washington no podía separarse de los frentes donde actúan sus aliados. Esa lectura convirtió la posible ofensiva sobre Beirut en un riesgo mayor: podía romper el diálogo con Irán y elevar el coste político para Israel.

Trump afirmó que también se comunicó con Hezbollah mediante intermediarios y que el grupo aceptó cesar los disparos, mientras Israel se abstendría de atacarlo. La fórmula ofrecía una salida inmediata, pero dejaba intactas las causas de la tensión: la desconfianza mutua, el peso de Irán sobre Hezbollah, la presión interna sobre Netanyahu y la fragilidad de las treguas previas.

Basado en: Alexandra Sharp, Foreign Policy