La Casa Blanca destituye a miembros de una comisión federal que ayuda a organizar elecciones en Estados Unidos.
Donald Trump ha apartado de sus cargos a dos miembros demócratas de la Election Assistance Commission, el organismo federal que apoya a las autoridades electorales estatales y locales. La Casa Blanca confirmó la decisión antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
La comisión cumple funciones técnicas, pero con alcance nacional. Distribuye subvenciones federales, supervisa pruebas de sistemas de votación y conserva el formulario nacional de inscripción electoral. No decide cómo se vota en cada estado, aunque influye en muchas oficinas electorales.
La destitución llega después de un choque por el registro de votantes. Trump había presionado para exigir documentos que acreditaran la ciudadanía estadounidense antes de poder registrarse. La comisión se negó a modificar el formulario nacional para incluir ese requisito.
Ese debate ya había llegado a los tribunales. Un juez federal bloqueó una orden ejecutiva más amplia al concluir que el presidente se había excedido en sus atribuciones. La Constitución reserva un papel esencial a los estados y al Congreso en esta materia.
Los destituidos son Thomas Hicks y Benjamin Hovland. El organismo está pensado para funcionar con cuatro miembros, dos demócratas y dos republicanos, propuestos por el presidente y confirmados por el Senado. Tras una dimisión republicana y otra salida anterior, no está claro si Trump cubrirá las vacantes.
La Casa Blanca sostiene que actúa para proteger las elecciones frente al fraude. Los demócratas encargados de la supervisión electoral acusan al presidente de debilitar una garantía independiente. Varios expertos, sin embargo, creen que el cambio no alterará mucho las elecciones de noviembre.
Basado en: Bill Barrow, The Associated Press
