Varias rutas costeras permiten disfrutar del mar en tren y sin conducir.
Viajar en tren junto al mar puede ser una buena idea para el verano. No hay que conducir y el paisaje cambia desde la ventana. Algunas rutas son cortas y baratas. Otras son viajes largos, con cama y comidas a bordo.
En Italia, el Cinque Terre Express une Levanto, Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola, Riomaggiore y La Spezia. En verano pasa con mucha frecuencia. Es útil para visitar pueblos pequeños, casas de colores, túneles en la montaña y playas de la costa de Liguria.
En Norteamérica también hay opciones. El tren Amtrak Cascades va de Seattle a Vancouver en unas cuatro horas. El viajero ve el Pacífico, pueblos con puertos, montañas lejanas y la bahía de Boundary. En Canadá, Via Rail conecta Montreal con Bathurst en unas catorce horas, junto al río San Lorenzo, la bahía Chaleur y otros paisajes de agua.
España tiene el tren Transcantábrico. Es un viaje de ocho días y siete noches entre San Sebastián y Santiago de Compostela. Pasa por Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco. Se ven acantilados, cuevas, montañas y pueblos pesqueros.
En Reino Unido, el Britannic Explorer sale de Londres hacia la costa de Devon y Cornualles, y después continúa hacia Gales. Este tren de lujo combina ventanas grandes, excursiones, castillos, playas y cenas especiales.
Basado en: Jessica Puckett, Condé Nast Traveler
