El dirigente conservador alemán deja su cargo parlamentario tras ser padre por gestación subrogada en Estados Unidos.
Jens Spahn dimitió como líder parlamentario del bloque conservador alemán tras una controversia relacionada con la gestación subrogada. El político de la CDU había anunciado, junto a su marido, Daniel Funke, que ambos habían sido padres de un niño nacido en Estados Unidos mediante esta práctica. En Alemania, sin embargo, la gestación subrogada no está permitida.
La situación dejó a Spahn en una posición incómoda. Su partido se opone a legalizar la gestación subrogada, y él había votado en el pasado a favor de mantener la prohibición. Sus críticos le acusaron de doble rasero: recurrir fuera de Alemania a una opción que su formación rechaza dentro del país.
Spahn aseguró que había reflexionado mucho antes de tomar una decisión personal tan importante. Aun así, al presentar su dimisión reconoció que la alegría de formar una familia con su marido resultaba incompatible con el cargo que ocupaba. La presión política aumentó hasta que el canciller Friedrich Merz le pidió que abandonara la jefatura del grupo.
Merz afirmó que la salida era correcta e inevitable. También subrayó que la credibilidad es esencial en la vida pública, sobre todo cuando un dirigente representa posiciones que afectan a la vida privada de muchas personas. En un debate así, la coherencia personal pesa tanto como el programa político.
La dimisión no implica que Spahn deje su escaño en el Bundestag. Tampoco se espera una consecuencia legal directa, porque la legislación alemana prohíbe la gestación subrogada dentro del país, pero no castiga a quienes crían a un menor nacido por ese procedimiento en el extranjero. La CDU y la CSU deberán proponer ahora una nueva dirección parlamentaria.
Basado en: Mark Hallam y Wesley Rahn, con AFP, dpa y Reuters, Deutsche Welle
