Jannik Sinner venció a Novak Djokovic en tres sets y buscará otro título de Wimbledon ante Alexander Zverev.
Jannik Sinner alcanzó la final de Wimbledon con una victoria contundente sobre Novak Djokovic: 6-4, 6-4 y 6-4 en dos horas y veinte minutos. El italiano, número uno mundial y campeón defensor, firmó una actuación muy completa en la pista central y jugará el domingo contra Alexander Zverev.
El resultado cerró el intento de Djokovic de conquistar su octavo Wimbledon e igualar el récord de Roger Federer en el torneo. El serbio, de 39 años, había superado varios partidos exigentes durante la semana, pero esta semifinal tuvo otro ritmo. Sinner le quitó tiempo, lo movió con golpes profundos y no dejó que encontrara una respuesta estable.
El saque ordenó todo el plan del italiano. En el primer set apenas cedió cuatro puntos con su servicio y combinó aces, primeros saques difíciles de leer y subidas oportunas a la red. Djokovic salvó algunas situaciones delicadas, pero en el 4-4 Sinner aceleró con el revés y logró la rotura que decidió la manga.
El patrón continuó después. En el segundo set, Sinner resistió un 0-30, rompió de nuevo con una dejada muy bien escondida y consolidó la ventaja con tres aces consecutivos. Cada detalle pesaba más porque Djokovic necesitaba agarrarse a cualquier pequeña ocasión.
En el tercero, Sinner empezó rompiendo. Cuando Djokovic tuvo su única pelota de rotura, el italiano respondió con otro saque directo bajo máxima presión. Ese tipo de puntos cambia el ánimo de un partido: el jugador que persigue ve más lejos la remontada y el que manda gana calma.
Zverev llegó a la final tras derrotar a Arthur Fery en tres sets. Para Sinner, la cita será una nueva prueba de madurez en un Grand Slam y una ocasión para confirmar que su tenis en hierba ya combina potencia, paciencia y precisión en los momentos importantes.
Basado en: Michael Cantillon, Sky Sports
