Sicko reúne la colección de bolsas de mareo de Trevor Cunningham y las historias que guardan.
"Sicko" convierte las bolsas de mareo de avión en material cultural. Elizabeth McCafferty reunió imágenes y relatos de la colección de Trevor Cunningham, un ingeniero que durante años viajó para instalar y reparar fábricas de papel. Lo que suele verse como un objeto desechable aparece aquí como diseño, recuerdo y rastro de una vida en movimiento.
La colección nació de una pérdida. En 1989, Peter, el jefe de Trevor, murió repentinamente en el trabajo. Al vaciar su oficina, Trevor encontró varias bolsas de los vuelos que Peter había hecho. Decidió conservarlas y ampliar la colección como una forma sencilla de mantener vivo su recuerdo.
Hoy guarda más de 150 bolsas, incluidas algunas de compañías aéreas que ya no operan. Sus formas, colores y logotipos hablan de distintas épocas de la aviación comercial. Aun así, el valor principal no está solo en la estética: cada pieza sirve para recuperar una escena de viaje, de trabajo o de convivencia.
Para hacer el libro, McCafferty visitó a Trevor en Torquay. El método era simple y eficaz: mirar una bolsa y pedirle que explicara de dónde venía. De ese ejercicio salieron anécdotas sobre cabinas llenas de humo, turbulencias y visitas a fábricas. También aparece un episodio en India, cuando el agua en mal estado convirtió un vuelo a Nueva Delhi en una experiencia especialmente desagradable.
McCafferty optó por la autoedición porque dudaba de que una editorial compartiera su entusiasmo. Las diez primeras copias se agotaron el primer día. "Sicko" defiende, sin solemnidad, que incluso los objetos más modestos pueden revelar afectos, humor y una manera distinta de mirar lo cotidiano.
Basado en: Elizabeth McCafferty, The Guardian
