El Senado aprobó una resolución para intentar frenar nuevas acciones militares de EEUU contra Irán.
El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución de poderes de guerra destinada a impedir nuevas acciones militares contra Irán, en una votación de 50 a 48 que supone un revés político para Donald Trump. La cámara alta ya había intentado limitar el conflicto en varias ocasiones, pero esta vez hizo visible el malestar de parte del Congreso.
La medida tiene un alcance jurídico limitado y funciona, ante todo, como señal institucional. Aun así, su valor político es notable: expresa la inquietud de legisladores de ambos partidos ante una guerra impulsada por la administración y ante un acuerdo provisional con Teherán. La Cámara de Representantes había respaldado antes una iniciativa semejante.
El momento es especialmente delicado porque la estrategia militar necesita dinero. El Pentágono trasladó a senadores que requiere aproximadamente 80.000 millones de dólares, en su mayoría para cubrir los costes de la guerra con Irán. Esa petición se sumaría a un aumento más amplio del presupuesto de defensa que Trump busca para el próximo ejercicio.
En el sistema estadounidense, el presidente dirige la política exterior, pero el Congreso conserva la llave de la financiación. Esa tensión explica por qué una resolución simbólica puede tener efectos prácticos si anticipa resistencia presupuestaria.
La dimensión diplomática tampoco está cerrada. Marco Rubio inició en Abu Dabi una gira por países del Golfo para responder a sus dudas tras el acuerdo, mientras el presidente iraní viajó a Pakistán para facilitar conversaciones sobre un final permanente. Persisten diferencias sobre inspecciones nucleares, fondos desbloqueados y navegación en el estrecho de Ormuz.
Basado en: The Associated Press, AP News
