CienciaMay 21, 2026

La promesa y la duda del salto cuántico

El verdadero alcance de un salto cuántico

Fot. Anita Fors (Chalmers), Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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La computación cuántica promete grandes cambios, aunque sus límites aún no están claros.

Scientific American abre el texto con una crítica al lenguaje habitual de Silicon Valley: términos como revolucionario o disruptivo se aplican con demasiada facilidad a productos que solo aportan mejoras pequeñas. A partir de ahí, el autor sostiene una excepción: la computación cuántica podría ser realmente transformadora.

El argumento se entiende mejor con la criptografía. El sistema financiero moderno se apoya en métodos de clave pública que, para los ordenadores clásicos, resultan casi imposibles de romper. Incluso si todas las máquinas actuales trabajaran juntas, algunos códigos necesitarían más tiempo que la edad del universo.

Un ordenador cuántico funcional cambiaría las reglas. Podría factorizar números con eficacia y poner en riesgo protecciones que hoy parecen sólidas. Por eso el artículo relaciona esta tecnología con la ciberseguridad, la medicina y los materiales.

La cautela es central: pese a las inversiones y los progresos, aún no existe una máquina cuántica claramente útil para esos usos, y no se sabe si podrá construirse. La promesa, por tanto, no elimina la incertidumbre técnica.

El texto sirve además como entrada al número de junio. Menciona un reportaje de Adam Becker sobre computación cuántica, otro de Joseph Howlett sobre la hipótesis de Riemann, Artemis II y sus once días, el plan de la NASA para un reactor de fisión en la Luna y un mapa que estima en 300.000 kilómetros la red de vías romanas.

Basado en: David M. Ewalt, Scientific American