Una gran exposición en Nueva York muestra el trabajo de Lichtenstein más allá de sus famosas imágenes de cómic.
El Museo Whitney de Nueva York presenta una gran exposición sobre Roy Lichtenstein. Se llama «Like New» y reúne más de 130 obras de seis décadas. Hay dibujos de sus primeros años, cuadros famosos y trabajos sin terminar. El artista los dejó en su estudio cuando murió, en 1997. Es su primera gran exposición en la ciudad en 33 años y se puede visitar hasta el 10 de mayo de 2027.
Lichtenstein es famoso por sus imágenes parecidas a los cómics. Usaba colores vivos, líneas negras y muchos puntos pequeños. Algunas personas decían que solo copiaba dibujos de otros artistas. La muestra permite entender mejor su forma de trabajar. Sus cuadernos y bocetos enseñan que unía varias imágenes y cambiaba las líneas, los colores y el espacio.
Su profesor Hoyt Sherman también fue importante. En una sala oscura, enseñaba una imagen durante muy poco tiempo. Después, los alumnos dibujaban lo que recordaban. Con este ejercicio, Lichtenstein aprendió a pensar en la vista y en la memoria de las formas.
Una de las piezas más grandes es una copia de 29 metros del mural de Greene Street. Lichtenstein pintó el original en 1983 y quiso destruirlo seis semanas después. El museo también ha reconstruido la sala de su exposición de 1962. Allí se ve algo sorprendente: sus cuadros parecen hechos por máquinas, pero están pintados a mano. Su interés por las imágenes y los datos resulta cercano al mundo actual de los móviles, las redes sociales y la inteligencia artificial.
Basado en: David Smith, The Guardian
