Un artículo analiza cómo algunas comedias románticas recientes convierten el amor en una historia de engaños cada vez más extremos.
The Guardian observa que varias comedias románticas recientes recuperan un recurso conocido del género: una relación que nace de una mentira. La diferencia, según Alastair Ryder, es que esos secretos ya no son simples malentendidos simpaticos. En algunos estrenos, las conductas de los protagonistas resultan tan graves que complican la idea de un final feliz.
Finding Emily funciona como ejemplo principal. Emily, estudiante de psicología interpretada por Angourie Rice, necesita completar un trabajo sobre la parte autodestructiva del amor. Al conocer a Owen, interpretado por Spike Fearn, aprovecha que él busca a otra joven llamada Emily y convierte su situación en material académico. Para ello falsifica consentimientos, registra conversaciones y le empuja a comportarse de forma exagerada en público.
La película mantiene elementos reconocibles de la comedia romántica, como la convivencia, la complicidad y la aparición gradual de sentimientos. No obstante, el artículo señala que el daño causado a Owen hace que la posible reconciliación sea difícil de celebrar.
El texto también cita You, Me & Tuscany, donde Anna, interpretada por Halle Bailey, se presenta ante una familia italiana como la prometida de un hombre tras una breve aventura. Ryder vincula estos relatos con el cambio en las formas de ligar: si muchas parejas se conocen en aplicaciones y pueden detectar señales de alarma antes de verse, el cine recurre a engaños más extremos para recrear el viejo azar romántico.
Basado en: Alastair Ryder, The Guardian
