DeporteAugust 25, 2026

La RFL reabre la vía australiana bajo otras condiciones

La liga inglesa de rugby estudia otro acuerdo con la NRL

Fot. Mtaylor848, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

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La RFL busca nuevas condiciones tras el rechazo de una oferta australiana para invertir en la Super League.

La Rugby Football League intenta reformular su negociación con la National Rugby League australiana después de que los clubes de la Super League rechazaran la primera propuesta. Aquel acuerdo garantizaba 35 millones de libras durante cinco años y concedía a la NRL un 10% de la competición. La negativa obliga a buscar una fórmula atractiva, pero sin ceder propiedad de forma directa.

La alternativa recibe el nombre de Project Magic y plantea un préstamo de 50 millones de libras. La diferencia no es solo de cantidad. El dinero quedaría bajo gestión central de la RFL y se destinaría a proyectos de expansión, en vez de repartirse entre los clubes. Esa estructura puede generar dudas incluso entre quienes desean una relación más estrecha con el rugby australiano.

La hoja de ruta tiene un horizonte de diez años. Incluye ampliar la Super League hasta 18 o 20 equipos, lanzar con la NRL una plataforma de streaming para mercados internacionales y crear una competición femenina plenamente profesional. También reserva recursos para la actividad comercial, el desarrollo de jugadores y las retransmisiones.

El debate, sin embargo, no se limita a conseguir financiación. Algunos clubes grandes ven en la NRL una vía para aumentar ingresos y presencia fuera del Reino Unido. Otros temen que el crecimiento favorezca a las entidades más fuertes y deje menos margen a los equipos con menos recursos.

A esa tensión se suma el gobierno del deporte. La NRL reclama reformas, entre ellas una comisión independiente para dirigir el rugby a XIII británico, lo que reduciría la influencia de la RFL. Por eso la negociación mezcla tres asuntos difíciles de separar: dinero, control institucional y modelo deportivo.

Basado en: Matt Hughes, The Guardian