Londres busca modificar el pacto con Mauricio tras las críticas de Donald Trump.
El Gobierno británico revisará el acuerdo para ceder la soberanía de las islas Chagos a Mauricio tras constatar que Donald Trump mantiene intacta su oposición. El ministro de Defensa, Wes Streeting, señaló que Londres tendrá que rehacer el pacto en coordinación con Washington. Mientras se perfilan los cambios, quedan suspendidos los pagos anuales comprometidos con el Gobierno mauriciano.
La decisión siguió al primer encuentro entre Trump y el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, celebrado al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Con Burnham a su lado, el mandatario estadounidense tachó el acuerdo de terrible y le instó a reconsiderarlo. El dirigente británico respondió después que buscaría una salida compatible con las exigencias de sus aliados.
En el centro de la controversia está Diego García, sede de una base militar estratégica que utilizan Reino Unido y Estados Unidos. El pacto negociado bajo el mandato de Keir Starmer transfería el archipiélago a Mauricio, aunque Londres conservaría la base mediante un arrendamiento prorrogable de 99 años. El coste sería de al menos 120 millones de libras anuales, unos 139 millones de euros.
El litigio hunde sus raíces en la descolonización. Reino Unido separó las Chagos de Mauricio antes de la independencia y desalojó a miles de isleños. En 2019, la Corte Internacional de Justicia concluyó que aquella separación había sido ilegal. Starmer alegaba que, ante el debilitamiento jurídico de la soberanía británica, el acuerdo ofrecía la mejor garantía para mantener operativa la base. Los conservadores exigen desecharlo, mientras que el Ejecutivo apuesta por renegociarlo.
Basado en: Simon Ormiston, Euronews
