El Reino Unido vive años de cambios rápidos de líderes y de impaciencia ciudadana.
El Reino Unido puede tener pronto otro primer ministro. Si no hay una gran sorpresa, Andy Burnham será elegido líder del Partido Laborista y después formará gobierno. Sería el séptimo primer ministro británico en diez años. Para muchas personas, esta cifra muestra un problema: los líderes duran poco y la política cambia muy deprisa.
El periodista Andy Beckett explica que la situación empezó con muchos años de crisis en el Partido Conservador. Más tarde, esa inestabilidad también llegó al Partido Laborista. En los últimos años hubo referéndums, elecciones generales y varios cambios de líder. Por eso, mucha gente ya espera nuevas sorpresas. La política parece vivir siempre pendiente de la siguiente noticia urgente.
Los votantes también tienen menos paciencia. Quieren ver mejoras pronto, pero algunos problemas necesitan mucho tiempo. El transporte, la educación o la defensa no cambian en pocos meses. Además, cuando los ministros cambian muchas veces, deben aprender otra vez su trabajo. Así es más difícil terminar planes largos y explicar bien los avances.
También hay más diputados que se rebelan contra su propio gobierno. Si creen que el primer ministro puede caer pronto, tienen menos miedo a votar en contra. Algunas personas piensan que cambiar el sistema electoral podría ayudar, porque obligaría a los partidos a pactar más. Pero otros países con sistemas proporcionales también tienen dificultades. La estabilidad puede volver, aunque no parece cercana.
Basado en: Libby Brooks, The Guardian
