La lluvia de meteoros de agosto coincidirá con luna nueva y podrá verse mejor lejos de las luces urbanas.
La lluvia de meteoros de las Perseidas alcanzará su máximo en la noche del 12 al 13 de agosto de 2026. Aunque este fenómeno se repite todos los años entre julio y septiembre, la edición de 2026 puede ofrecer una observación especialmente favorable. En condiciones ideales, con un horizonte amplio y un cielo oscuro, podrían verse hasta unos 100 meteoros por hora durante el pico.
La clave será la luna nueva del 12 de agosto. Al no iluminar el cielo nocturno, la Luna no competirá con los destellos más débiles. Esa misma alineación entre la Luna, la Tierra y el Sol provocará un eclipse solar total más temprano ese día en determinadas zonas. Para quienes observan el cielo por la noche, lo importante será la ausencia de luz lunar.
Las Perseidas pueden verse desde el hemisferio norte y también desde algunas latitudes medias del sur. Parecen surgir de la constelación de Perseo, aunque los meteoros pueden cruzar cualquier parte del cielo. Por eso, el mejor método es sencillo: buscar un lugar lejos de las grandes ciudades, sentarse o tumbarse con comodidad, mirar hacia arriba y dejar que los ojos se adapten a la oscuridad durante unos 30 minutos.
Estas luces no son estrellas, sino partículas diminutas que entran en la atmósfera terrestre y se calientan al hacerlo. Los restos proceden del cometa 109P/Swift-Tuttle, que pasó por el sistema solar interior en 1992 y no regresará hasta 2126. La lluvia es regular porque el cometa ha dejado material repartido por su órbita. Algunas partículas generan bólidos, meteoros muy brillantes que pueden verse incluso con cierta contaminación lumínica.
Basado en: Jamie Carter, Live Science
