El primer ministro armenio defiende un camino de paz y equilibrio entre Occidente y Rusia.
Nikol Pashinyan ha reforzado su posición al frente de Armenia tras unas elecciones clave. Con más del 60% del recuento completado, Contrato Civil encabezaba los resultados con el 51,2% de los votos. La alianza Armenia Fuerte, del magnate ruso-armenio Samvel Karapetyan, alcanzaba el 23%. La participación fue del 59%.
El primer ministro interpretó el resultado como un respaldo a la paz, la cooperación regional y un acercamiento gradual a Occidente. Aun así, insistió en que Armenia no pretende romper con Rusia. Su mensaje combina estrechar la relación con la Unión Europea y conservar vínculos prácticos con Moscú.
Pashinyan quiere consolidar la paz con Azerbaiyán y avanzar en la normalización con Turquía, después de años marcados por el conflicto de Karabaj. La oposición le acusó de haber cedido demasiado, mientras él defendió que una mayoría clara era necesaria para evitar una nueva guerra.
La Unión Europea celebró la victoria y aseguró apoyo a Ereván. Rusia mostró inquietud ante la pérdida de influencia en una antigua república soviética que aún es aliada formal. Antes de las elecciones, Moscú restringió importaciones armenias, incluidos productos agrícolas, vino y brandy.
Los observadores señalaron que la votación fue calmada, aunque las autoridades investigan 59 supuestas irregularidades y detuvieron a nueve personas. El reto para Pashinyan será convertir el mandato electoral en seguridad regional, una economía menos vulnerable y más Estado de derecho.
Basado en: Jane Witherspoon & Peter Barabas, Euronews
