Cameron Menzies eliminó a Luke Humphries en una noche inesperada de dardos en Blackpool.
Cameron Menzies alteró el orden previsto del World Matchplay con una victoria de mucho peso competitivo: 10-7 ante Luke Humphries en el Winter Gardens de Blackpool. Humphries, campeón de 2024 y número dos del mundo, llegaba con autoridad, pero se encontró con un rival inspirado y firme bajo presión.
El partido nunca fue cómodo para ninguno. Menzies tomó impulso con un cierre de 129 puntos que le dio el 3-2, y Humphries contestó enseguida con una finalización de 167 sobre la diana. Luego llegó el mejor tramo del escocés: cuatro juegos seguidos y una ventaja de 7-3 que cambiaba el tono de la noche.
Humphries, aun sin dominar, volvió a mostrar por qué sigue siendo una amenaza constante. Recortó la distancia, castigó errores en los dobles y obligó a Menzies a jugar con la victoria demasiado cerca. En los dardos, estar delante no basta si los lanzamientos de cierre empiezan a pesar.
La respuesta definitiva de Menzies fue contundente. Cerró con 170 puntos, la combinación más alta posible para ganar una partida, y selló así el 10-7. Ese gesto le dio su primer triunfo en el escenario del Winter Gardens.
Tras el partido, admitió que había sentido nervios y que casi nadie esperaba ese desenlace. También situó el triunfo ante Humphries como el mayor de su carrera. La importancia estaba en el rival y en la manera de resistir cuando el partido parecía volver hacia el favorito.
Menzies se enfrentará ahora a Ross Smith en la segunda ronda. La sesión también dejó la remontada de Gerwyn Price ante Martin Schindler y la victoria clara de Rob Cross sobre Danny Noppert, resultados que completaron una noche especialmente agitada en Blackpool.
Basado en: Raz Mirza, Sky Sports
