Biohub presenta herramientas de inteligencia artificial para explorar proteínas y acelerar la investigación biomédica.
Las proteínas son piezas muy pequeñas, pero muy importantes, de los seres vivos. Ayudan al cuerpo a crecer, a defenderse y a funcionar cada día. Para estudiar una proteína, los científicos necesitan saber su forma. Esa forma es como un dibujo en tres dimensiones.
Biohub ha presentado una herramienta abierta de inteligencia artificial llamada ESMFold2. La herramienta puede predecir la forma de muchas proteínas. También llega con ESM Atlas, un gran mapa digital. Ese mapa reúne 6.800 millones de secuencias de proteínas y 1.100 millones de formas previstas.
Una secuencia es el orden de las partes de una proteína. ESMFold2 lee ese orden y propone una forma. No es lo mismo que verla en un laboratorio, pero puede dar una primera idea rápida. Así, un equipo puede elegir mejor qué proteínas estudiar después.
El sistema usa otro modelo, llamado ESMC, que aprendió con unos 2.800 millones de secuencias. Con esos datos, la IA busca relaciones entre proteínas de animales, plantas, bacterias y otros seres vivos. Algunas proteínas del mapa todavía no tienen una función conocida.
Biohub dice que estas herramientas son libres para la comunidad científica. También probó diseños de proteínas que se unen a cinco objetivos importantes en cáncer e inmunología. Los resultados de laboratorio fueron positivos en varios casos. Aun así, los nuevos diseños necesitan más pruebas antes de llegar a posibles medicinas.
Basado en: Ewen Callaway and Miryam Naddaf, Nature
