El ciclista australiano pasó de correr en Italia con 17 años a llegar al WorldTour.
La irrupción de Luke Tuckwell en el WorldTour no se explica solo por sus resultados recientes. En 2026, ya como corredor de Red Bull-Bora-Hansgrohe, el australiano de 21 años ganó notoriedad al vestir dos días el maillot amarillo en el Tour Auvergne-Rhône-Alpes y terminar segundo. Detrás hay un recorrido iniciado a los 17 años, cuando aceptó competir en Italia.
Tuckwell no fue un dominador precoz del calendario júnior australiano. Solía acercarse al podio, pero no acumulaba triunfos importantes ni títulos nacionales. Su vínculo con el ciclismo venía de casa, alimentado desde niño por el Tour de Francia en la televisión. Antes de destacar fuera, su carrera avanzaba con constancia.
El punto de inflexión llegó en noviembre de 2021, cuando Simon Clarke le escribió por Instagram para plantearle una estancia en Italia. Tuckwell aceptó antes de consultarlo con sus padres y, meses después, voló de Sídney a Roma para pasar allí de abril a julio. La primera semana estuvo marcada por la soledad y la añoranza.
Una semana después ganó su primera carrera europea. Tras rodar en la parte trasera del pelotón, atacó en la subida decisiva, alcanzó a la escapada y remató en solitario. Aquella victoria, reforzada por otro triunfo, le dio visibilidad y acabó en su fichaje por Trinity Racing y en una mudanza a Girona. En 2024 confirmó su evolución con un décimo puesto en el Giro Next Gen. Red Bull-Bora-Hansgrohe lo incorporó a su estructura sub-23 y, en 2025, Tuckwell rozó la victoria en esa misma carrera: perdió la general por 12 segundos. Poco después recibió un contrato WorldTour. Ese logro llegó en un año marcado también por la muerte de su hermana Antonia.
Basado en: Luke Tuckwell, Cyclingnews
