Muchos estadounidenses ven amenazados derechos básicos, aunque siguen considerándolos parte central de su identidad nacional.
Una encuesta de AP-NORC dibuja un panorama ambivalente en Estados Unidos: existe un amplio consenso sobre el valor de las libertades civiles, pero también una percepción extendida de fragilidad. El voto, la libertad de expresión y la libertad religiosa siguen ocupando un lugar central en la idea nacional.
El apoyo es especialmente claro en el caso del voto y de la expresión: cerca de 9 de cada 10 adultos los consideran muy importantes para la identidad estadounidense. La libertad religiosa se sitúa cerca de 8 de cada 10. El derecho a tener y portar armas conserva peso para una mayoría, pero divide más: alrededor de 6 de cada 10 lo colocan en ese nivel.
La inquietud aparece al preguntar por la protección real de esos principios. En torno a dos tercios de los encuestados ven algún tipo de amenaza sobre el voto, y aproximadamente un tercio la define como grave. Casi la mitad percibe una amenaza grave para la libertad de expresión; unas 3 de cada 10 personas aplican esa misma valoración a las armas y a la religión.
El trabajo de campo se realizó entre el 16 y el 20 de abril con 2.596 adultos, antes de que el Tribunal Supremo limitara una parte de la Ley de Derechos de Voto. La muestra procede del panel probabilístico AmeriSpeak de NORC y el margen de error general es de 2,6 puntos.
Las divisiones políticas y generacionales matizan el consenso. Los afroamericanos expresan una preocupación especialmente alta por el voto, en un país marcado por siglos de exclusión cívica. Jóvenes e independientes lo asocian menos con la identidad nacional. Entre partidos, los demócratas advierten más riesgo para la expresión, mientras que los republicanos ponen el foco en las armas.
Basado en: Matt Brown and Linley Sanders, AP News
