El presidente surcoreano propone conversaciones con Corea del Norte para reducir la tensión y buscar una paz formal.
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha instado a Corea del Norte a sentarse a negociar para construir una convivencia pacífica. Su propuesta busca reducir el riesgo de conflicto en la península y sustituir el armisticio por un marco de paz más duradero.
Lee lanzó el llamamiento durante los actos por el aniversario de la liberación de Corea del dominio colonial japonés. La guerra de 1950-1953 terminó en la práctica con un alto el fuego, no con un tratado definitivo. Por eso, la península sigue viviendo una situación política anómala. Esa diferencia legal pesa en cada debate sobre seguridad.
El presidente surcoreano afirmó que las conversaciones deberían incluir garantías para evitar enfrentamientos y fórmulas para contener las capacidades nucleares norcoreanas. También prometió que Seúl adoptará medidas preventivas y sostenidas para rebajar tensiones. La prioridad sería levantar varios niveles de protección ante posibles escaladas.
El contexto, sin embargo, es muy adverso. Las relaciones entre ambas Coreas están congeladas. Kim Jong-un ha dejado atrás la política de reunificación, define a Corea del Sur como el Estado más hostil y ha ordenado reforzar las defensas en la frontera. Pyongyang, además, ha rechazado las ofertas de acercamiento de Lee.
Corea del Norte también critica los planes surcoreanos sobre submarinos de propulsión nuclear y considera provocadores los ejercicios militares de Seúl con Estados Unidos. En paralelo, Lee pidió mirar de frente la historia con Japón sin cerrar la puerta a una nueva etapa de cooperación.
Basado en: Reuters, The Guardian
