Japón empató 2-2 con Países Bajos tras reaccionar dos veces en su estreno mundialista.
Japón inició su Mundial 2026 con un empate 2-2 ante Países Bajos en Texas, en un partido que fue de menos a más y terminó premiando su insistencia. Ante 69.285 espectadores, ambas selecciones abrieron el Grupo F con un punto y con sensaciones distintas: alivio para Japón y frustración neerlandesa.
Países Bajos asumió el control inicial y generó las mejores llegadas antes del descanso. Donyell Malen obligó pronto a intervenir a Zion Suzuki, y el conjunto de Ronald Koeman insistió sobre todo por arriba. Japón, menos fluido en ataque, sostuvo el partido con orden y con el apoyo de una grada muy favorable.
La segunda mitad cambió el pulso del duelo. Virgil van Dijk adelantó a Países Bajos en el minuto 51 con un cabezazo preciso tras un centro de Ryan Gravenberch. La respuesta japonesa llegó enseguida: Keito Nakamura encontró espacio en el área y firmó el 1-1 con un disparo bajo, desviado por un defensor.
El intercambio continuó poco después, cuando Crysencio Summerville marcó el 2-1 con un disparo curvado y muy ajustado. Ese gol parecía encaminar la victoria neerlandesa, mientras Japón se reorganizaba y los banquillos movían piezas. Aun así, el encuentro nunca quedó cerrado del todo.
En el minuto 88, una acción caótica tras un córner acabó con Daichi Kamada acreditado como autor del empate. Japón evitó así una derrota en un estreno exigente y confirmó una virtud valiosa: seguir compitiendo cuando el guion no acompaña.
Países Bajos mostró recursos ofensivos y momentos de autoridad, pero dejó escapar dos ventajas. Japón, en cambio, salió reforzado por su resistencia. No fue un empate nacido del dominio, sino de la paciencia y de la capacidad de llegar vivo al final.
Basado en: AFP, Al Jazeera
