Islandia votará si reabre las negociaciones para entrar en la Unión Europea.
Islandia celebrará el 29 de agosto de 2026 un referéndum para decidir si reanuda las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, suspendidas desde hace más de una década. La consulta no resolverá por sí sola la entrada en el bloque, pero puede abrir una fase política relevante: conocer las condiciones de una posible incorporación y medir hasta dónde quiere llegar la sociedad islandesa.
En una visita a Reikiavik, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, sostuvo que el país no tiene nada que perder por negociar. Su argumento separa el diálogo de la adhesión automática. Sentarse con la UE permitiría evaluar costes, beneficios y garantías antes de cualquier decisión final, una distinción útil en un debate que puede despertar reservas internas.
El precedente sigue pesando. Islandia presentó su solicitud en 2009, cuando la crisis financiera internacional había golpeado con dureza su economía. Sin embargo, en 2015 el Gobierno decidió apartarse de la mesa negociadora, y la cuestión europea quedó en segundo plano hasta el nuevo debate.
La seguridad ha cambiado el tono de la discusión. La ministra islandesa Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir destacó el respaldo de la UE a Dinamarca y Groenlandia ante las insistencias de Donald Trump sobre el control del territorio ártico. Islandia, miembro de la OTAN pero sin ejército permanente, observa además las amenazas potenciales de Rusia. En ese marco, la UE aparece no solo como un proyecto económico, sino también como un posible apoyo estratégico.
Basado en: Greta Ruffino with AFP, Euronews
