El plan intenta acercar a los países que piden más ahorro y a los que quieren proteger la agricultura y las regiones.
Irlanda, al frente de la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, ha propuesto rebajar en 141.000 millones de euros el marco financiero para 2028-2034. El presupuesto quedaría en 1,622 billones a precios de 2025: un 8 % menos que la propuesta de la Comisión, aunque todavía un 30 % por encima del vigente. Dublín aspira así a encauzar una negociación con prioridades difíciles de conciliar.
La distribución del ajuste refleja ese intento de equilibrio. Agricultura, pesca y cohesión territorial se reducirían apenas un 3 %, hasta 914.000 millones. Por el contrario, la dotación para competitividad, investigación y defensa caería un 13 %, hasta 456.000 millones. La cooperación exterior soportaría el mayor recorte, un 17 %, y la administración comunitaria perdería un 8,8 %.
El borrador añade recursos propios estimados en 55.000 millones de euros al año. Su principal novedad consiste en elevar del 75 % al 90 % la parte que recibiría la UE del mecanismo aplicado a importaciones intensivas en carbono. Se mantienen ingresos vinculados al tabaco y a los residuos electrónicos. Quedan fuera los tributos sobre servicios digitales, apuestas en línea y criptoactivos que defendía el Parlamento Europeo.
La iniciativa trata de acercar a dos bloques enfrentados. Los seis países «frugales», encabezados por Alemania, reclaman rebajas mayores y juzgan insuficiente la oferta. Por su parte, 17 Estados del sur y del este dan prioridad a la agricultura y la cohesión. Tras el examen de embajadores y ministros, los líderes abordarán el plan los días 15 y 16 de octubre. Irlanda confía en alcanzar un pacto antes de que termine el año, aunque las próximas elecciones añaden presión al calendario.
Basado en: Luca Bertuzzi, Euronews
