Una ruta por el mar de Irlanda une tumbas, piedras antiguas y paisajes llenos de memoria.
Un viaje alrededor del mar de Irlanda puede parecer unas vacaciones normales. Hay ferris, carreteras, lluvia y pueblos pequeños. Pero también es una forma de mirar un pasado muy antiguo. La primera parada está en Gales, en Pentre Ifan, una tumba de piedra construida hace miles de años.
Pentre Ifan está en Pembrokeshire, una zona relacionada con las piedras azules de Stonehenge. Sus piedras son grandes y abiertas al cielo. No hay mucho ruido alrededor. Por eso es fácil imaginar a personas de otro tiempo trabajando allí, aunque hoy solo queden las piedras.
Después, la ruta cruza en ferri hasta Irlanda. Allí aparecen lugares de muchas épocas. En Glendalough hay restos cristianos antiguos. En Trim se ve un castillo medieval. En la colina de Tara, una piedra recuerda a los antiguos reyes irlandeses. Muy cerca está el Mound of the Hostages, una tumba que ya era vieja antes de la Gran Pirámide.
La visita más especial es Newgrange, al norte de Dublín. Es una gran tumba neolítica de más de 5.000 años. Un pasillo estrecho llega hasta una cámara central. En el solsticio de invierno, la luz del amanecer entra poco a poco y toca una piedra con dibujos en espiral. Hoy los visitantes ven una recreación de ese momento.
Tras una tormenta, el viaje continúa hasta la Isla de Man. Allí muchos monumentos son sencillos. A veces solo hay un cartel, un campo y unas piedras. En Cashtal yn Ard quedan restos de otra tumba antigua. No hace falta un gran museo para sentir el pasado: basta caminar despacio y mirar bien.
Basado en: Kevin Rushby, The Guardian
