Brad Pitt y un pastor alemán protagonizan una aventura de supervivencia marcada por el trauma y la amistad.
James Belmont, interpretado por Brad Pitt, es un antiguo comandante de operaciones especiales. La retirada no ha borrado los recuerdos de sus misiones, y su pastor alemán, Odin, también sufre pesadillas. El perro le salvó la vida en el pasado. Desde entonces, los une una lealtad profunda y la necesidad de convivir con unas heridas emocionales que siguen abiertas.
Para alejarse de todo, James pilota una avioneta hasta un remoto paraje de Alaska. Su plan consiste en pescar, beber cerveza y pasar unos días tranquilos junto a Odin. Una tormenta los obliga a marcharse, pero durante el regreso James sufre un ataque al corazón y el aparato se estrella. Los dos quedan heridos, a unos 93 kilómetros de la carretera más próxima.
Comienza así una dura prueba de resistencia. Con un brazo roto, James debe atravesar ríos descontrolados y hacer frente a los lobos. El paisaje es espectacular, aunque nunca deja de representar una amenaza. La película se concentra casi por completo en Pitt y el perro; los demás personajes, además de un oso, aparecen solo de forma breve. Esta sencillez deja espacio para su vínculo.
David Ayer recupera un modelo clásico y muy masculino de cine de supervivencia. Pitt sostiene la aventura con la imagen de un héroe fuerte y reservado, cercana a sus papeles de los años noventa. Los paisajes lucen en la gran pantalla, pero la estética genérica recuerda por momentos a una producción para una plataforma. La relación entre James y Odin aporta la emoción más convincente.
Basado en: David Fear, Rolling Stone Australia
