TecnologíaJuly 31, 2026

Cuando un guion bajo basta para desviar la justicia

Un guion bajo que llevó a prisión a un inocente

Fot. Stijn.Berghmans, Wikimedia Commons, CC0 1.0 Universal Public Domain Dedication

C1

Un error en un nombre de usuario de Kik hizo que un canadiense pasara 18 meses en prisión.

La condena de Brandon Klayme muestra hasta qué punto una investigación digital puede torcerse cuando el primer dato técnico se introduce mal. El caso comenzó en Wisconsin en 2018, tras el hallazgo en el móvil de una niña de 12 años de una imagen inapropiada y de 125 mensajes enviados por Kik. El usuario investigado era fus__ro_dah, con dos guiones bajos después de fus.

La policía, sin embargo, solicitó a Kik información sobre fus_ro_dah, una cuenta casi idéntica, pero distinta. A partir de esa petición defectuosa, la cadena pareció encajar: Kik proporcionó un correo electrónico, registros de Google lo conectaron con una IP canadiense y el proveedor de Internet vinculó esa dirección a una vivienda de Halifax. El nombre que apareció al final de ese recorrido fue el de Klayme, residente en Nueva Escocia.

El problema es que las pruebas materiales no sostenían esa atribución. En el registro de su casa, los agentes incautaron teléfonos y ordenadores, pero no hallaron mensajes con la menor, imágenes relacionadas con los hechos ni uso de Kik durante el periodo relevante. Pese a esas ausencias, Klayme fue detenido en 2020, condenado en 2023 y sentenciado en 2024 a 18 meses de prisión, pena que cumplió íntegramente.

El error se detectó tarde, al preparar la apelación. Al advertirse la discrepancia entre los dos nombres de usuario, la fiscalía aceptó que la condena no podía mantenerse. El tribunal de apelación de Nueva Escocia absolvió a Klayme, canceló la libertad vigilada restante y declaró que era inocente. La pista correcta apuntaba a una persona en California. El caso deja una lección clara: en justicia digital, la precisión no es un detalle administrativo.

Basado en: Nate Anderson, Ars Technica