ViajesJuly 15, 2026

Nantucket, la elegancia de una isla contenida

Nantucket como lo viven sus vecinos

Fot. Kenneth C. Zirkel, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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Una guía clara para entender el estilo, las tiendas y los planes tranquilos de Nantucket.

Nantucket, situada a unas 30 millas de la costa de Nueva Inglaterra, ha construido buena parte de su atractivo sobre una idea poco habitual en un destino de verano: la contención. No hay semáforos, luces de neón ni edificios de más de 35 pies. La presencia de grandes cadenas queda, además, muy limitada.

Llegar hasta allí exige aceptar cierta distancia física y mental. El trayecto recuerda que Nantucket no funciona como una extensión inmediata del continente, sino como un lugar con normas propias. De ahí nace un refinamiento sereno, más atento al detalle que a la ostentación.

Las compras ofrecen una buena lectura de esa cultura local. Steplane reúne ropa costera, prendas personalizables y piezas trabajadas con artesanos. Murray's Toggery, abierta por una familia desde 1945, está asociada a los Nantucket Reds, pantalones de lona salmón introducidos en los años sesenta. Con el desgaste, adquieren un rosa suave muy reconocible.

La gastronomía mantiene el equilibrio entre sencillez y carácter. Black-Eyed Susan's es un desayuno diminuto, sin reservas y con pocas mesas. Sconset Market sirve muffins de arándanos, helados y tentempiés cerca del Bluff Walk. Galley Beach destaca por su entorno frente al mar, y Straight Wharf Restaurant propone una cena junto al puerto.

El alojamiento completa ese retrato plural. Faraway Nantucket apuesta por un diseño marcado y por el restaurante Sister Ship. White Elephant ofrece la versión clásica del resort, desde habitaciones hasta residencias. Greydon House, con 20 habitaciones, busca la intimidad de una antigua casa de capitán ballenero. Su lujo principal consiste en conservar su propio ritmo.

Basado en: Annie Davidson Watson, Travel + Leisure