Junio de 2026 ofrece varios planes para mirar el cielo durante viajes y noches al aire libre.
Junio de 2026 combina viajes, noches templadas y varios fenómenos visibles para aficionados a la astronomía. En el hemisferio norte, el solsticio del día 21 marca el inicio oficial del verano, una estación que invita a buscar cielos oscuros en parques nacionales, alojamientos aislados o zonas rurales.
Una de las citas destacadas será la reunión astronómica del Gran Cañón, del 6 al 13 de junio, en el borde sur. Miles de visitantes suelen acercarse para mirar por telescopios y asistir a charlas sobre constelaciones. Además, junio cae dentro de la temporada de la Vía Láctea, cuando la banda luminosa de nuestra galaxia gana presencia en lugares con poca contaminación lumínica.
Los días 8 y 9, Venus y Júpiter protagonizan una conjunción visible tras la puesta de sol. Como estarán muy cerca en apariencia, pueden parecer una estrella doble junto al horizonte oeste. Del 12 al 16, Mercurio se une a Venus y Júpiter en una alineación diagonal, aunque habrá que mirar pronto porque Mercurio desaparece rápido. El día 16 se suma una Luna creciente muy fina.
La luna nueva del 14 crea condiciones favorables para ver objetos débiles, entre ellos el cúmulo M11, conocido como Pato Salvaje. El 27 llega el máximo de las Bootidas, una lluvia irregular que suele ofrecer poca actividad, pero que en 1998 alcanzó cerca de 100 meteoros por hora. El 29 aparece la Luna de Fresa, tercera microluna llena consecutiva del año, y el 30 se celebra el Día Internacional del Asteroide.
Basado en: Michael d'Estries, Travel + Leisure
