Google quiere que su buscador funcione cada vez más como un asistente con IA.
Google utilizó I/O 2026 para confirmar que la inteligencia artificial ya no es un añadido del buscador, sino el eje de su rediseño. La compañía sostiene que Search debe entenderse como una experiencia de IA, pese a las críticas sobre el modelo tradicional de la web.
El indicador que Google exhibe es el crecimiento de AI Mode: su uso, según la empresa, se duplica cada trimestre y supera los mil millones de usuarios al mes. El dato encaja con un producto conversacional, en el que cada repregunta genera nuevas interacciones.
La transición se apoya en los AI Overviews, resúmenes automáticos que ya aparecen en buena parte de las búsquedas. La nueva integración permite saltar desde esos resúmenes a AI Mode también en escritorio, lo que refuerza una página donde los enlaces orgánicos pierden centralidad.
El cuadro de búsqueda también se transforma. Se ampliará dinámicamente, aceptará consultas más largas y usará IA generativa para inferir la intención del usuario con apoyo de Gemini. Para la empresa, es una renovación de gran alcance tras 25 años de estabilidad.
El paso más significativo llega con las funciones agentivas basadas en Gemini 3.5 Flash y Antigravity. Search podrá generar interfaces o miniaplicaciones para tareas concretas, como planificar una salida con eventos, mapas, reseñas y calendario. Ese enfoque promete ahorrar pasos, pero concentra aún más la relación con la información dentro de Google y plantea dudas sobre el tráfico web.
Basado en: Ryan Whitwam, Ars Technica
