Macron y Carney acuerdan cooperar más en energía, clima y defensa de la democracia.
Emmanuel Macron y Mark Carney han prometido reforzar la relación entre Francia y Canadá. Se reunieron en San Pedro y Miquelón, un territorio francés situado frente a la costa atlántica canadiense. Ningún primer ministro de Canadá lo había visitado antes, y el último viaje de un presidente francés fue en 2014. Por eso, la elección de estas islas tuvo un claro valor simbólico.
Ambos gobiernos desean cooperar ante varios desafíos: el cambio climático, el deterioro de las normas democráticas y las amenazas contra la soberanía de los Estados. También anunciaron una colaboración más estrecha en energía y espacio. Macron recordó que los dos países defienden la democracia, el derecho internacional, el comercio libre y justo, y las decisiones basadas en la ciencia.
Canadá busca una relación más cercana con la Unión Europea mientras mantiene una dura disputa comercial con Estados Unidos. Francia apoya la propuesta de convertirlo en el primer miembro asociado de la UE. Aun así, una integración mayor tendría dificultades. Varios países europeos, incluida Francia, todavía no han aprobado por completo el acuerdo comercial firmado con Canadá hace más de diez años.
La energía ocupó una parte importante de las conversaciones. Francia quiere que Canadá aumente sus exportaciones de gas natural licuado a Europa, en lugar de enviarlo sobre todo a Asia. La cercanía de San Pedro y Miquelón a Estados Unidos y al Ártico da más importancia estratégica al territorio. Ahora, los dos dirigentes esperan convertir sus buenas relaciones en acuerdos concretos.
Basado en: Reuters, The Guardian
