El líder de Reform UK busca convertir una investigación sobre sus finanzas en una batalla política.
Nigel Farage ha abierto un nuevo episodio político al dejar su escaño en la Cámara de los Comunes para presentarse de nuevo en Clacton. El líder de Reform UK dice que quiere demostrar que los votantes están de su lado frente al establishment. La jugada no ha seguido el guion que esperaba: los grandes partidos no competirán contra él.
El contexto es una investigación parlamentaria sobre sus finanzas. El organismo de normas examina una donación de 5 millones de libras procedente de Christopher Harborne, un empresario de criptomonedas establecido en Tailandia. Farage afirma que fue un regalo personal, usado para seguridad, y que llegó antes de su elección como diputado.
Las normas británicas obligan a declarar regalos importantes cuando pueden estar relacionados con la actividad política. Esa obligación explica por qué una donación privada puede convertirse en un asunto parlamentario.
Para sus críticos, la dimisión es una táctica para desviar la atención de unas preguntas incómodas. Farage asegura que no ha cometido ninguna irregularidad y que es víctima de ataques políticos y mediáticos. Reform UK tiene pocos escaños, pero lidera encuestas nacionales y aspira a cambiar el equilibrio de poder.
Una victoria en Clacton parece probable, aunque no cerraría el caso. Si Farage vuelve al Parlamento, la investigación continuaría y una sanción podría forzar otra votación. Por ahora, el único rival anunciado es Count Binface, un candidato satírico. La ausencia de los partidos tradicionales convierte la campaña en un episodio extraño.
Basado en: Jill Lawless, Associated Press
