Un nuevo índice sitúa el trekking con gorilas de montaña como la mejor experiencia de fauna salvaje del mundo.
Observar animales salvajes es uno de los grandes deseos de muchos viajeros. La idea no es verlos en un espacio cerrado, sino encontrarlos en su hábitat natural, con guías y con normas claras. Para comparar estas experiencias, la compañía Bailey Robinson ha publicado un índice con 30 propuestas de todo el mundo.
La experiencia mejor valorada es el trekking para ver gorilas de montaña en Ruanda o Uganda, con 90 puntos sobre 100. Su posición se explica, en parte, por la alta posibilidad de encuentro. Los rastreadores conocen la zona y ayudan a localizar a los grupos de gorilas sin convertir la visita en una búsqueda improvisada.
El acceso, además, está muy limitado. Ruanda entrega 96 permisos al día y, en Bwindi, Uganda, cada familia habituada puede recibir solo ocho visitantes diarios. Con menos personas, el contacto resulta más controlado y hay menos presión sobre los animales.
Después aparecen las expediciones para ver pingüinos emperador en la Antártida, un viaje marcado por la distancia y la exclusividad. En tercer lugar están los antílopes saiga de Kazajistán. El índice también incluye experiencias con leopardos de las nieves, rinocerontes, osos polares, orangutanes de Borneo y perros salvajes africanos.
La clasificación tiene en cuenta seis factores: rareza, distancia, importancia para la conservación, exclusividad, facilidad de acceso y probabilidad de observación. Asia y África dominan los primeros puestos, y ocho de las diez experiencias principales incluyen especies amenazadas. La lista muestra que viajar lejos puede tener sentido cuando se hace con respeto y con límites.
Basado en: Dianne Apen-Sadler, Euronews
