La alianza entre Estados Unidos, India, Japón y Australia intenta mantener su peso en Asia.
La cita ministerial del Quad en Nueva Delhi muestra una tensión difícil de ocultar. Estados Unidos, India, Japón y Australia mantienen un foro pensado para coordinarse en el Indo-Pacífico, pero el acercamiento de Donald Trump a Xi Jinping debilita su premisa central: equilibrar el ascenso de China.
Washington intenta presentar continuidad, y la visita de Marco Rubio a India buscó reforzar esa imagen. Sin embargo, la falta de una cumbre de líderes en 2025, la ausencia de fecha clara y el escaso peso del Quad en la estrategia de seguridad estadounidense alimentan la impresión de pérdida de prioridad. La estructura tampoco ayuda: no hay tratado vinculante ni garantía de defensa mutua.
El giro militar añade presión. Estados Unidos ha desplazado fuerzas y buques desde Asia hacia Oriente Medio durante la guerra contra Irán, algo que en Tokio se interpreta como menor disuasión frente a Pekín cuando China se mueve alrededor de Taiwán. Japón responde con más defensa y acuerdos con Australia, Filipinas y Reino Unido.
India y Australia también recalculan. Nueva Delhi teme asumir costes regionales mientras Washington negocia directamente con Pekín y mantiene contactos incómodos con Pakistán. Canberra combina cooperación estratégica con roces por aranceles y gasto militar. El Quad sigue teniendo valor práctico en tecnología, cadenas de suministro y vigilancia marítima, pero su futuro depende de si sus miembros comparten una visión duradera o solo una inquietud común ante China.
Basado en: Urooba Jamal, Al Jazeera
